domingo, 2 de enero de 2011

La Primera entrada del 2011

Mi esposo, Henry
Aquí estoy de nuevo sentada frente al teclado, debía retomar mis entradas pues algunas ideas repetidamente se asomaban en mi mente desde que amaneció, y lloviendo aquí en esta ciudad, en plena época de sequía. Lo considero un regalo de Cumpleaños, hoy es mi cumpleaños y me encanta la lluvia y los días lluviosos.
Ha comenzado un Nuevo Año, todavía estoy reflexionando sobre la Navidad, ¡que no termina todavía !, ha sido muy diferente. Este año ha quedado atrás el corre-corre de compras de regalos, estrenos, las hallacas, todo ha sido muy pausado no ha habido nada de eso. Tenía una programación y todo fue distinto, por algo decimos: ¡Señor hágase tu voluntad.!
La convalecencia de Henry, mi esposo, hizo que viera la Navidad desde otro punto de vista, no niego que hubo momentos en que pensaba, " No tendremos hallacas, sino las hago hoy ¿donde las compraré?¿en qué momento?. No he comprado los regalos del intercambio!!!Todo lo pude mirar desde otro ángulo pues cada vez que la "Marta" salía a relucir, desde el fondo de mi corazón un pensamiento tomaba cada día mas y mas fuerza. Hablé a mis alumnos de prepararnos para la Navidad y un día les hablé de las obras de misericordia como unos de los actos que Jesús nos enseñaba. Miraba a mi esposo cuando estaba hospitalizado, y yo me decía: "es Cristo enfermo, ofrece esta preocupación, estas malas noches, ofrece todo, esta es una oportunidad para estar juntos, como lo prometimos hace ya casi 25 años, en la salud y la enfermedad."
En esos días aparecieron los amigos de años, amigos que nos han acompañado en esta ciudad, pero que por circunstancias no habíamos podido vernos, pero allí estaban tendiéndonos la mano. Repasé una a una las obras de Misericordia, y le pedí a Dios fortaleza para realizarlas una y otra vez cada vez que Él me diera la oportunidad de crecer en la virtud.
Estando ya de vuelta en casa solo puedo decirles que no faltó nada en la celebración de nuestra Nochebuena, el regalo mas hermoso que pudimos recibir fue de las personas mas humildes de nuestro edificio, los conserjes, quienes nos  enviaron las hallacas hechas por ellos mismos, y otros vecinos con sus regalos completaron el menú de la familia ese día. En cada uno de ellos vi el rostro del Niño Jesús que se hacia presente en casa.
Fue un año duro, de cambios para la familia, este año parece ser cuesta arriba en el país, con hijos estudiantes universitarios las incertidumbres se acrecientan, resulta cuesta arriba para mi luchar contra el sincretismo y el relativismo en que se desenvuelven los hijos, solo espero que el testimonio que puedan ver en nosotros sus padres, sea la semilla sembrada  y que brote cuando ellos en verdad tengan un encuentro con Jesucristo.
En el nombre del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Amén.

3 comentarios:

ysa dijo...

que bello Mazu! Feliz Cumpleños y que sean muchos mas, para que puedas deleitarnos con tus escritos! Saludos a Henry

Maria Auxiliadora dijo...

Gracias Ysa. Te quiero.

Xhonane Olivas dijo...

¡Felicidades de nuevo Mariauxi! ¡Qué gusto me da conocer a tu esposo! Los felicito por tantos años de matrimonio, gracias por su ejemplo!! Tus hijos son muy afortunados de tenerlos como padres!! ¡Feliz Año Nuevo!!

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