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Mostrando entradas de octubre, 2012

A solas con Él

Me veo muchas veces en la necesidad de buscar un espacio de tiempo en el cual dedicar mi pensamiento y mi cuerpo a la adoración Eucarística. En ocasiones se me hace imposible en la semana, y con dolor no acudo a la cita, me conformo con disponer del tiempo de mi oración  diaria. Pero hace unas semanas cuando me dispuse a realizar la adoración en una capillita pequeña de solo tres bancas a cada lado, con el clima adecuado para el recogimiento, me ha sucedido algo muy hermoso.
Llegué y estaba solo el lugar, comencé entonces a disponerme a la oración. No habían transcurrido unos minutos cuando la puerta deslizante se corrió y alguien entró, se dirigió a la custodia, sacó unas llaves y abrió la pequeña puerta de vidrio que la resguarda, la persona se volteó y  me dijo: “ lo tendremos para las dos solitas”. Allí estaba la custodia con mi rey de reyes frente a frente para que yo me dirigiera a El sin obstáculos. Estuve allí cerca de una hora, conversando y conversando, llenando mi alma del a…

Luego de las elecciones presidenciales

Llevo días tratando de escribir, y las entradas no se terminan para publicarlas, así que nuevamente me siento y encomendándome al Espíritu Santo trato de seguir lo que se me va inspirando.  ¡Hay que animar, sigue!, escucho una vocecita en mi cabeza,¡ continúa debes animar a muchos, no pueden caer en la depresión colectiva, recuerda lo que ha dicho!, refiriéndose a Henrique Capriles:” Hemos hecho un camino y hemos colocado las semillas, ahora hay que cuidarlas para que maduren y den fruto “y yo le agregaría y ese fruto sea abundante.
Me levanté hoy buscando palabras que alimentaran mi esperanza y llenaran mi corazón de un poco de alegría. Tomé el Misal y comencé a leer  la Antífona de entrada que le corresponde a la Misa de hoy: “Todo depende de tu voluntad, Señor, y nadie puede resistirse a ella. Tú has hecho los cielos y la tierra y las maravillas que contienen. Tú eres el Señor del universo” Est 13,9.10-11. Pues sí, estamos en las manos de Dios, y Él sabrá hasta cuándo debemos continua…