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Mostrando entradas de julio, 2011

La oración de Bienvenida, por primera vez en mi vida

Han sido días de un sentimiento de tristeza muy grande, es algo diferente a la tristeza que en otras ocasiones ha llenado mi corazón que podríamos catalogar mas bien de dolor.

 En familia hemos sufrido la tragedia de la pérdida del lugar de trabajo de un miembro de la familia y de un centenar de personas. He sentido por primera vez el dolor de la pérdida de algo ajeno a mí. Pero el sentimiento de solidaridad que me llenó me ha mantenido atenta y asombrada de lo que cómo seres humanos podemos llegar a compartir.

Todavía me cuesta creer lo sucedido, pues habían sido muchos meses de sacrificio acostumbrarse a una rutina y estilo de vida muy diferente al que estaba acostumbrada. Pero como estoy entregada a la voluntad de Dios Él sabe llevarme por sus caminos. No voy a dar muchos detalles de lo ocurrido.

 No quise ver imágenes de la destrucción del sitio, pero luego de escuchar tantos comentarios entre amigos, compañeros de trabajo decidí tres días después de la tragedia pasar por el luga…

La oración del Laico

He notado últimamente que cuando Dios Padre quiere que entienda de una vez por todas algo que mi inteligencia no ha podido asimilar, se vale de otros para sembrar una duda en mi y como me conoce desde siempre sabe que recurro a una metodología de investigación para buscar la verdad o la respuesta correcta al asunto propuesto.

La frase a confirmar era la siguiente: “Un laico, en muy remotas ocasiones debido a su vida activa, puede llegar a experimentar el último estado de oración descrito por Santa Teresa de Jesús, la unión transformativa".¿ Un laico puede llegar al éxtasis en la oración?

Como “practico” la Oración Centrante esa afirmación anterior me llamó mucho la atención, fue algo que quedó abierto y hasta ahora cierro exponiéndolo aquí en esta entrada. No tengo expectativas, ni un fin, objetivo o como quieran llamarlo al realizar mi oración. Solo yo me acerco a consentir la presencia y acción de Dios, acudir a la cita que tengo con mi Señor. Si es un buen período o no, n…