domingo, 16 de marzo de 2014

Reflexión del Evangelio 2° Domingo de Cuaresma. Pbro. Alberto Márquez

Tomada de Camino catolico.org

Hoy nos habla el evangelio de una transfiguración de la persona de Jesús delante de sus discípulos. Transfiguración tal como lo describe el relato de Mateo del día de hoy consiste en el resplandecimiento luminoso del rostro de Jesús y la transformación en blancura de su vestido. Todo este detalle más la voz que escucharon en la que se decía “Éste es mi Hijo muy amado, en quien tengo puestas mis complacencias; escúchenlo” sugieren que Jesús es una Revelación. Después de todas las manifestaciones que Dios ha tenido con los profetas y Moisés, ahora se hace plena y definitiva en la persona de Jesús.

El pasaje está cargado de símbolos significativos; ya la idea de la montaña a la que sube Jesús con Pedro, Santiago y Juan  sugiere el lugar donde se da a conocer Dios, distinto a la montaña de la tentación a donde fue llevado Jesús por el demonio para ser instigado Jesús en el poder y en la idolatría. Esta montaña evoca al Sinaí, lugar donde Moisés recibe la revelación de los mandamiento de la ley de Dios y en donde brilló también su rostro y el lugar donde a Elías se le revela sus misiones ante el mundo. En este episodio de la transfiguración ciertamente no es Jesús el que recibe una revelación, pues Jesús ya la conoce, es más Él es la misma revelación. En este caso quien recibe la revelación son los Apóstoles, esta manifestación les dice “escúchenlo”. Pedro, Santiago y Juan eran judíos y se habían acostumbrado a reconocer por tradición en ver la revelación de Dios en la tradición jurídica de Moisés y en los profetas y en su gran representante Elías, símbolo de aquel profeta que regresaría. Para los Apóstoles judíos antes de conocer a Jesús su luz era la ley y los profetas, de eso vivían.

Aquí acontece como decimos un “cambio de luces”. Jesús era ahora algo nuevo para los discípulos, en Él se cumple todo lo que decían los profetas y es la nueva ley para la humanidad, en adelante su persona brilla como luz de vida para los hombres. Antes los profetas y Moisés eran los que hablaban con Dios, ahora toda la humanidad puede hablar con Dios a través de Jesús; si se escucha a Jesús se sabe hablar con Dios, su rostro es la imagen de su Padre.

Su condición de ser el Hijo de la gloria, de la fuente de la luz que es Dios Padre, hace que se disipe toda oscuridad entre ella el temor del ser humano. En la Transfiguración Jesús les dice en el momento de gran temor a los discípulos  “levántense, no teman”. Pero la luz de Cristo es distinta a las luces ilusorias de los hombres, como son la gloria económica, el prestigio de poder y el brillo de la fama. Por algo Jesús advirtió a los discípulos según este episodio a que no contasen o hablasen acerca de esa revelación hasta que no atravesase primero por la muerte hasta la resurrección. En este sentido, pudiéramos entender que el misterio de Dios es al mismo tiempo oscuro y extraño, como fue por una parte la demostración escandalosa de la muerte del Hijo de Dios pero por otra parte la manifestación luminosa de la resurrección. El misterio de Dios es de un amor extraño, su amor que es luz transitó la oscuridad de la entrega hasta el extremo: “no hay amor más grande que el de dar la vida por los amigos” (Jn 15,13).

Jesús con la luz de su resurrección nos ha dejado un mensaje presente en su evangelio, “animo yo he vencido al mundo”, como también en la transfiguración le ha dicho a los discípulos postrados en la tierra de miedo “levántense, no teman”. Hoy 2° Domingo de cuaresma, en medio de tantos miedos en Venezuela Jesús nos dice desde la oración “no temas Venezuela, levántate”. Jesús para poder llegar a la verdadera luz de la Resurrección asumió reto de lo doloroso de la pasión. El sacrificio  del verdadero amor por el país es doloroso: reclamar la paz, la justicia, reclamar el entendimiento fraterno significa exponerse y no ser entendido, reclamar mejoras, empleo, comida, medicina, seguridad, significa correr el riesgo de ser considerado subversivo y ser maltratado. Pero toda esta oscuridad no tiene la última palabra, no nos resignamos al mal y a la violencia como la última palabra de convivencia humana. La última palabra la tiene la luz no la oscuridad.

Si nos confiamos en que Cristo con su luz que ha vencido al mundo avivaremos para Venezuela la esperanza. Jesús en muchos momentos les dijo a los discípulos, “no tengan miedo”, “no se turbe sus corazones”, “no se acobarden”, “levántense”. En medios de estas oscuridades de pleno día, donde ya todo en el país se sabe y se ve, Jesús es la lucecita del camino para indicarnos con esperanza que vendrá algo bueno: la transfiguración de Venezuela.



P. Alberto Márquez. 

lunes, 10 de marzo de 2014

¿Hasta dónde llegaremos?

 ©Gran Valencia
No puedo dejar de mostrarles la situación por la cual muchos venezolanos pasamos. Es algo contradictorio. Mientras una parte de la población está encerrada en sus casas, con dificultades para moverse dentro de la ciudad, en otros lugares la vida continúa sin ningún gran inconveniente, solo realizando las colas a las cuales muchos ya se están acostumbrando, para obtener algún producto de la cesta básica.

No he podido realizar diligencias, ni comprar materiales para mis manualidades, ni asistir a la Misa diaria, debido a que estoy encerrada en mi urbanización. Si quiero salir debo hacerlo muy temprano en la mañana con la salida del sol,  antes de que todos se aglomeren por la única salida hacia la autopista y esperar que las actividades laborales comiencen en algún lugar seguro, ¿cuál? ninguno.  Marchas, manifestaciones, trancas imposibilitan la circulación vehicular en la zona Norte de la ciudad, donde vivo. Me dicen que en otras partes de la ciudad no es así.

La escasez comienza a notarse de manera alarmante, no había visitado un supermercado desde hace semanas y el domingo pude hacerlo. Estaba en la búsqueda de arroz y pasta, ya no me quedaba mucho en casa. La Divina Providencia hizo posible que el único mercado al que pude llegar, había sido surtido con arroz y pasta, ¿que extraño? había muy pocas personas.

 ©mariauxivi.blogspot.com

Supongo que como la escasez ya comienza a notarse de una forma alarmante en la urbanización, las personas de otros lugares no se acercan a adquirir los alimentos que necesitan pues perderían el viaje. Quedé asombrada de ver las condiciones en que se encontraba este mercado, estantes vacíos, pero no uno, eran varios. Los productos refrigerados totalmente ausentes de los anaqueles. Me asusto de pensar ¿ a dónde nos llevará todo esto?

Quiero aclararles que el desabastecimiento no solo es porque no hay productos sino también que las trancas en la misma zona impiden que lleguen a abastecerlo, aunque me hacía la pregunta ¿cómo llegó leche, pasta y arroz si supuestamente las trancas impedían el abastecimiento del supermercado?

Comienzo a ver ahora los altos precios en los alimentos que compramos en los mercados populares, en las calles. Hasta ahora podemos sacar nuestro dinero del banco y tener un efectivo para poder comprar en estos mercados que llegan a nuestras urbanizaciones, pero me preguntaba, el día en que el acceso al cajero sea difícil o este no haya sido repuesto de dinero, cómo podremos comprarle a estas personas, que pareciera comienzan a especular con los precios.
La economía de guerra comienza a aparecer,  veremos entonces el mercado negro de productos y así nos vamos pareciendo cada día más y más a Cuba.

 ©mariauxivi.blogspot.com
Mientras tanto espero por la reapertura de las actividades universitarias, estoy aquí esperando que mi hijo se pueda graduar, obtener un título que le abriría las puertas en otro país y lograr así reunir a la familia y continuar.

Muchos quieren salir del país, supongo que realizando trámites legales para conseguir documentos necesarios hay muchas personas y los consulados y notarias deben estar colapsados de tantos usuarios. Espero poder ver el fin de esta situación, no se si estaré presente en el país para verlo, confío en Dios tenga un plan para la familia y todos podamos estar juntos donde Él lo tenga dispuesto. 

"Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza; nuestra ayuda en momentos de angustia.
Por eso no tendremos miedo, aunque se deshaga la tierra, aunque se hundan los montes en el fondo del mar, aunque ruja el mar y se agiten sus olas, aunque tiemblen los montes a causa de su furia" Salmo 46


lunes, 3 de marzo de 2014

Mini Album de Scrapbooking con un calendario.

Para tratar de entretenerme y tranquilizarme un poco durante los días que han transcurridos de protestas en el país, esta técnica de scrapbooking me ha servido como terapia.

Utilizando materiales que he reunido en casa y con la ayuda de un calendario guardado, comencé a realizar este mini album que servirá para hacer anotaciones y colocar algunas fotografías.

Fue un reto que me absorbió, pues buscando entre cajas, cajones, papeles, logré terminarlo.


"Dame el don de la oración para que en todo momento me pueda unir a ti dándote gracias por todo lo que me das y por lo que permites en mi vida. Quiero vivir de ahora en adelante agradecido y bendiciéndote porque me permites ser partícipe de tu vida dolorosa pero entregada totalmente con confianza y amor a la voluntad de tu Padre".  Habla Señor que tu siervo escucha, Geny Sangiorgi, 2012.

sábado, 1 de marzo de 2014

Viviendo en el Socialismo del siglo XXI (2)

©mariauxivi@gmail.com
A solo 3 días de haber llegado nuevamente a Venezuela,  el 12 de Febrero comenzaron una serie de acontecimientos en el país que han significado una cuota de sacrificios para miembros de la población.

Llevamos  15 días de protestas, algunas pacíficas otras violentas que han llamado la atención a nivel internacional.

Me parece bien que el mundo se entere de lo que vivimos los venezolanos.  Un país dividido en dos, donde el resentimiento y el verbo encendido hacen muy difícil la tolerancia, la convivencia fraterna  y la solidaridad.

Solo quiero mostrarles lo que  en algunos sectores de la ciudad de Valencia , a 170 kilómetros de Caracas,  vivimos en las últimas semanas.

De las protestas pacíficas pasamos a las Guarimbas, las calles de la urbanización están cerradas con obstáculos de cualquier tipo, basura, escombros, troncos, rejas, alambradas. Es imposible circular con vehículo, a duras penas se puede atravesar una “tranca” a pie, escalando o empujando.



Hace unos días, al ver la imposibilidad de obtener dinero a través de un cajero automático, decidí ir al Banco. Para ello debía salir de la urbanización, pero ¿cómo hacerlo con el carro? Una sola salida había, luego de llegar a ella a través de ir sorteando obstáculos que a ciertas horas del día son removidos y luego de tratar de conseguir calles donde las alcantarillas estuvieran colocadas, pude salir. Había que atreverse a incorporarse a una autopista en ¡sentido contrario!, y así lo hice, ¡la anarquía total!, si señores, sin policía, autoridades de tránsito, sin leyes.  Regresamos de la misma forma, por el mismo y único lugar de salida, antes de que fuera totalmente imposible salir o entrar por alguna de las calles de la urbanización debido a la reactivación de la "guarimba".

Hace una semana estuvimos sin suministro de agua, toda una semana, una cuadra completa, sin explicación alguna nos quedamos sin el suministro de agua  los edificios y casas del sector. Al racionar el consumo en el edificio pudimos subsistir una semana completa. Nadie supo el por qué, ni darnos explicación.

Hoy fue mi segunda excursión, las provisiones de frutas y verduras , se habían terminado y era el día en que un mercado popular debía llegar a nuestra urbanización. Me levanté muy temprano y luego de saltar una barricada logré llegar a pie, en esta oportunidad. Solo había una pequeña cantidad de vendedores, pero logré conseguir lo que necesitaba.

Las calles están llenas de escombros y mucha basura orgánica en descomposición, ya que las bolsas de basura de edificios y residencias son utilizadas para construir las barricadas. El olor nauseabundo  es penetrante,  y el calor y el sol hacen que la descomposición sea más rápida.



No hemos sufrido el ataque de fuerzas militares ni de hordas civiles, ya que estamos ubicados en la parte más alta de la urbanización donde tendrían que acabar con muchas barricadas hasta llegar donde estamos. Pero otras zonas, son visitadas por miembros de la Guardia Nacional Bolivariana y en ocasiones son arremetidos con gases lacrimógenos y perdigones disparados a los estudiantes y sociedad civil que se encuentra protestando.



El gobierno decreto dos días no laborales previos a los dos días festivos de carnaval, de tal manera que el país está paralizado. ¿ Continuaremos con las  protestas a lo largo de estos estos días, no lo se ? Ayer la situación fue muy delicada a poca distancia de donde vivo, un guardia nacional fue muerto de un disparo. Enseguida el ataque de la guardia con diaparos y lacrimógenas no se hizo esperar. Pareciéramos que jugáramos a quien se cansa primero.


 Por lo que viví hace meses atrás al arremeter el gobierno contra ciertas empresas, y ver como se manipulaban los hechos y el verbo era capaz de hacer muchísimo daño, mintiendo y asesinando con las palabras,  no le creo a este gobierno ni a sus representantes,¿ lobos vestidos de corderos?


Últimamente no tengo acceso a internet por el proveedor de siempre (la compañía gubernamental), y cuando lo tengo, lamentablemente comienzo a ver bloqueada las redes sociales, correos y muchas páginas. Me valgo de otro proveedor para conocer las noticias y acontecimientos y poder subir entradas al blog. No se si tendré oportunidad de hacerlo nuevamente.



Confío en que tarde o temprano obtendremos algún resultado mas contundente de esta situación, mientras tanto todos los planes cambian, adaptándonos a la situación que vive el país.

SALMO 144 (143)
Bendito sea el Señor, mi Roca, 
el que adiestra mis brazos para el combate 
y mis manos para la lucha. 

2 Él es mi bienhechor y mi fortaleza, 
mi baluarte y mi libertador; 
él es el escudo con que me resguardo, 
y el que somete los pueblos a mis pies. 

 3 Señor, ¿qué es el hombre para que tú lo cuides, 
y el ser humano, para que pienses en él? 

4 El hombre es semejante a un soplo, 
y sus días son como una sombra fugaz. 


5 Inclina tu cielo, Señor, y desciende; 
toca las montañas para que arrojen humo. 

6 Lanza un rayo y dispersa a tus enemigos, 
dispara tus flechas, y confúndelos. 

7 Extiende tu mano desde lo alto, 
y líbrame de las aguas caudalosas; 
sálvame del poder de los extranjeros, 
8 que dicen mentiras con la boca 
y tienen las manos llenas de traición. 

sábado, 15 de febrero de 2014

Homilía VI Domingo Tiempo Ordinario. Ciclo A


Jesús ha venido al mundo para liberarnos, nos quiere libre, incluso si se opta por él, por su causa, se opta desde la libertad. Fue tan libre que se arrogó el derecho de hablar con firme autoridad, y eso queda demostrado hasta en la forma de declarar su propia sabiduría: “Pero yo les digo” (al menos en el texto de la liturgia de hoy aparece esta expresión cuatro veces). La plenitud de  su libertad está en adherirse profundamente a la voluntad del Padre, por encima del legalismo farisaico que esclavizaba el corazón del ciudadano común: “no he venido a abolir, sino a dar pleno cumplimiento”. Pero también enseña a sus discípulos a superar el legalismo autoritario de los fariseos siendo mejores o justos, por ello afirma: “si no son mejores que los escribas y fariseos, no entrarán en el reino de los cielos”. Otras versiones española dice, “si la justicia de ustedes no es mayor que la justicia de los doctores de la ley y de los fariseos…”.

Si hay libertad, hay justicia, luego se puede cumplir de una mejor manera con Dios; y la verdadera libertad se encuentra en el amor, pero cuando se es esclavo no se ama nada ni a más nadie, es difícil. De allí toda la discordia que existe en la humanidad que logra lacerar la dignidad humana hasta el punto de la aniquilamiento del otro. Cuando se ama en la libertad no solamente se cumple incluso con la ley fundamental de la dignidad humana, “no matarás”, sino que se procura restablecer aquello en donde se ha herido la hermandad: no se trata de no matar y no robar solamente, sino de que las relaciones humanas sean cada vez más justas y de mayor calidad… Es por ello que Jesús invita a la reconciliación y a evitar todo aquello que suscita la división para así ser libre y señor de sí mismo: “si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene queja contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Con tu adversario, llega a un acuerdo”. Como en todos los tiempos, siempre ha existo la tentación de un culto a Dios desde el punto de vista de la religiosidad externa pero con la incoherencia de una vida injusta. Sin embargo, el verdadero culto comienza en el amor o en la caridad, de allí las duras críticas de los profetas a los sacerdotes que ofrecían el culto cargado de injusticia en contra del pueblo, hasta Jesús los critíca diciéndoles “sepulcros blanqueados”. Por tanto, un verdadero culto o “pureza de corazón” se opone a la venganza personal, pero también contra todo lo que impide a ver en el otro a un “hermano”: la ira y el insulto lesionan gravemente la fraternidad. Jesús reconoce la conflictividad natural de los seres humanos, es parte de la dialéctica del desarrollo humano el que la conflictividad exista, no se puede pensar igual, es por ello que todo diálogo es parte de la dinámica de la búsqueda de la caridad: “con tu adversario, llega a un acuerdo, mientras van de camino”.


En estos días la libertad del pueblo venezolano se ha visto lesionada por la violencia de todo tipo, y de manera especial entre jóvenes o contra los jóvenes, menciono dos: la espontánea, producto del placer de herir o matar y la sistemática o institucional marcada por la represión a la información o a toda expresión pública de reclamo por algo justo. Nos estamos acostumbrando a la violencia de palabra y obra hasta el punto de convivir indolentemente con el mal. Pero se debe entender que toda esa violencia externa que vivimos es producto de aquella violencia interna carga de pensamientos negativos hacia el otro. El evangelio habla alegóricamente del “ojo” que debe ser arrancado si es causa del mal, ésta imagen significa mutilar la codicia (ojo) y sus consecuencias (la mano). Por tanto, la violencia, la incapacidad de dialogar hasta para llegar acuerdos en materia económica, el asesinar y los insultos tiene su raíz en la codicia por el poder y el dinero. Estamos viviendo exponencialmente en una estructura muy fuerte de pecado.

Buscar acuerdos o reconciliación no significaría como dice un autor (Luciani) “inacción o resignación. «Poner la otra mejilla» (Mt 5,39) no significa renunciar a los derechos y entregarse al violento. Es un llamado a no ser como el victimario. Jesús se lo advierte a Pedro: «los que a hierro matan, a hierro mueren» (Mt 26,52). La violencia comienza con palabras y puede crecer hasta convertirnos en víctimas de nosotros mismos (Gn 9,6)”. Pero tampoco la reconciliación es una especie de búsqueda de un tipo de tolerancia entendida como indiferencia de los unos a los otros, “tú en lo tuyo y no me importa y yo en lo mío”. Para que se llegue a una verdadera reconciliación se debe pasar primero por el reconocimiento de la dignidad humana del otro, que es imagen de Dios como lo somos todos.

Reconciliación para Venezuela no quiere decir indiferencia ante los hechos ocurridos en estos días por asesinatos y un “olvidémonos de la injusticia, borrón y cuenta nueva”, La reconciliación pasa por hacer justicia a las víctimas del odio y de la segregación. La reconciliación pasa por el reconocimiento del reclamo de unos jóvenes que acaban de nacer a la vida y quieren un país donde ellos puedan ver su futuro aquí mismo. La reconciliación no es tolerancia pasiva hasta el extremo de vivir lo que algunos psicólogos llaman “indefensión aprendida” o “desamparo aprendido”, que es lo mismo decir “acostumbrarnos a que nos peguen”. Pero sobre todo la reconciliación pasa por el reconocimiento de la dimensión espiritual de cada ser humano, el reconocimiento no de un Dios que ve el espectáculo social desde una nube, sino el reconocimiento de la presencia de Cristo en el rostro de cada ser humano, pues él representó en su tiempo el entendimiento entre gentiles y judíos, tal como lo predicó Pablo. “Porque en Cristo estaba Dios reconciliando al mundo consigo, no tomando en cuenta las transgresiones de los hombres, sino poniendo en nosotros la palabra de la reconciliación” (2 Cor 5,19).


Pbro Alberto Márquez.
albertoarqui@hotmail.com

jueves, 13 de febrero de 2014

La Amistad en los momentos de turbulencia.

(c)mariauxivi.blogspot.com
Muchos no saben la situación delicada por la que muchos venezolanos pasan y han pasado en los últimos meses y supongo ahora que lo he visto con mis propios ojos, entiendo perfectamente lo que muchos han vivido desde hace años, acusados injustamente, señalados, humillados, insultados, encarcelados, extorsionados, amenazados, atemorizados y pare de contar.

 Creo que Dios Padre nos prepara para el servicio. “Dios no escoge a los capacitados sino que capacita a los elegidos” hemos escuchado esto muchas veces. Que mejor manera de preparar a una persona que hacerla pasar por turbulencias parecidas  a la que otros pasaran y así de esa manera tener una visión acertada  de lo que el hermano está viviendo, y saber exactamente qué siente, qué piensa, qué espera. Supongo que no siempre es así pero ocurre. Lo he vivido en carne propia. Lo he asumido y entiendo ahora mejor muchas de las situaciones por las cuales pasé hace algunas semanas.

Buscaba en esos días una frase apropiada de amistad con sentido Bíblico, para inspirarme y escribir dos tarjetas que la familia entregaría a los amigos que nos acompañaban, y con los cuales habíamos pasados agradables momentos compartiendo fechas muy especiales,  mi sorpresa fue encontrarme con la meditación de unos versículos del Libro de Job  que nos iluminan para saber actuar ante el sufrimiento de un amigo.

(c)mariauxivi.blogspot.com
“Tres amigos de Job se enteraron de todos estos males que le habían sobrevenido, y vinieron cada uno de su país: Elifaz de Temán, Bildad de Súaj y Sofar de Naamat. Y juntos decidieron ir a condolerse y consolarle.
Desde lejos alzaron sus ojos y no le reconocieron. Entonces rompieron a llorar a gritos. Rasgaron sus mantos y se echaron polvo sobre su cabeza.
Luego se sentaron en el suelo junto a él, durante siete días y siete noches. Y ninguno le dijo una palabra, porque veían que el dolor era muy grande” Job 2,11-13.
A continuación en la meditación comienzan a desglosar las cualidades y características que deben cultivarse en la amistad y otros aspectos importantísimos, se los copio a continuación y les dejo el enlace de donde lo tomo.
“Al  conocer el mal momento en que se encontraba Job, sus amigos dedicaron tiempo a hablar del problema de Job, y cómo podrían ayudarle. Entonces convinieron apoyarlo, y condolerse de su dolor.

1.   AL AMIGO SE LE DEDICA TIEMPO.
2.   SE AYUDA AL AMIGO EN EL PROBLEMA.
3.   SE SUFRE CON EL DOLOR DEL AMIGO.

Después las historia de Job, nos cuenta que los amigos de Job al ver el estado en que se encontraba él, lloraron a gritos, rasgaron sus mantos? en señal de dolor, y esparcieron polvo sobre sus cabezas, en humillación y súplica ante Dios, por su amigo Job. Ya que en lo material ningún bien en ese momento hubiese ayudado a Job, por lo tanto sólo el apoyo espiritual, era el que ellos le podían prestar.
1.   SE VIVE EL DOLOR DEL AMIGO COMO PROPIO.
2.   SE DEMUESTRA CON ACTOS  Y EN PRESENCIA EL DOLOR.
3.   Y SE RUEGA ANTE DIOS POR EL PROBLEMA.

Luego el relato bíblico nos dice que se sentaron siete días y siete noches con él, y ninguno le habló palabra.
1.   EL APOYO EN LA AMISTAD NO ES SOLO DE PALABRA O A LA DISTANCIA, DEBE SER EN PRESENCIA Y ACTO.
2.   CUANDO UN AMIGO VIVE UN PROBLEMA SE DEBE ESPERAR, LO QUE NOS DICE EL AMIGO, ANTES DE LLEGAR Y OPINAR DEL TEMA, O COMENZAR CON UN REPROCHE.
JOB  a continuación al ver que sus amigos no lo entienden se expresa de ellos como ¿Disputadores son mis amigos?

1.   EL AMIGO ESTÁ PARA EL BUEN CONSEJO, Y PARA DECIR LA VERDAD.
2.   EL AMIGO NO APOYA EN UNA MALDAD AL AMIGO TAPANDO EL HECHO, SINO, DEBE HACER ENTRAR EN RAZÓN AL AMIGO, DEBE SACARLO DEL ERROR, NO APOYARLO EN EL ERROR.
3.   EL AMIGO RESPETA LA CAUSA DEL AMIGO, SEA BUENA O SEA MALA, PERO NO DEBE APROBAR LO MALO.”
¿Qué les parece? Para mí fue un examen de conciencia, ¿a cuantos he dejado de dar un consuelo?, a cuantos he dejado de visitar por ser más cómodo: “te encomiendo en mis oraciones” ja! que fácil, verdad?
Al amigo que sufre, se le acompaña, se le abraza, se le visita. Se le apoya y se le corrige si está errado. El silencio, el desconcierto y el paralizarse no es de una verdadera amistad cristiana.
Cuantos nos decimos cristianos, militamos en apostolados, nos damos golpes de pecho y a la hora de la verdad, cuando el amigo nos necesita…. silencio absoluto, si puedo evitar saludarlo, lo hago, me engaño diciendo que no es el momento, ¡claro que es el momento! recuerda a los amigos de Job, se sentaron con él, se rasgaron sus vestiduras, lloraron a gritos. 
Me tocó llorar  a gritos, y varios se sentaron conmigo a llorar. Y me acompañaron, me hablaron, me consolaron.
Luego me tocó a mí, demostrar si en verdad había aprendido, a abrir las puertas del corazón a quien sufría y quién era un extraño, a los días ya era como familia.

(c)mariauxivi.blogspot.com
Una noche, le comenté a mi esposo, que me había estado haciendo la pregunta sobre ¿qué hacíamos en Panamá y especialmente yo? un país extraño, sin la familia con la que siempre compartíamos los finales de año, lejos de nuestra cultura y costumbres. Enseguida mi mente formuló esta oración:" aquí tenías una misión, acompañar a otros que estarían extrañando mucho mas a los suyos".En ese mismo instante mi esposo me comentaba que él también había estado pensando en lo mismo.
Pronto estaremos celebrando un día que conocemos como el Día del Amor y la Amistad,  para todos aquellos amigos que han compartido momentos determinados de mi vida, un abrazo especial, todos y cada uno de ustedes ocupan un lugar en mi corazón.
Perdón a aquellos que olvido llamar, visitar, preguntar, escribir, abrazar y consolar. Hoy una oración especial para ustedes y pongámonos de acuerdo y disfrutemos un rato de la mutua compañía.

¡Feliz Día del Amor y la Amistad!

PD: esta entrada está dedicada a R y J.

domingo, 2 de febrero de 2014

Homilía de la Primera Misa de un sacerdote ordenado el día de La Candelaria

©Seminario de Valencia
"Querido nuevo sacerdote candelareño Rafael Paredes, querido párroco de esta comunidad Padre Antonio Arocha, queridos sacerdotes concelebrantes y seminaristas; querida comunidad toda candelareña y no candelareña aquí presente.

 Ciertamente es un momento de luz muy importante para nuestra iglesia arquidiocesana carabobeña vivir esta liturgia universal de la Presentación de Señor en la alabanza a Dios Padre por el ministerio de Cristo entre Rafael y Franklin, a quienes el Espíritu marcó indeleblemente el día de ayer para una gran misión.

Ha sido un regalo providencial celebrar esta ordenación en la festividad de Nuestra Señora de la Candelaria cuando uno de sus hijos celebra hoy su primera misa. En este día de la Presentación del Señor reconocemos por el texto del evangelio a Jesucristo como “luz de las naciones” tal como canta el anciano Simeón (Lc 2, 22-40). Así como un pueblo pobre y humilde representado en las personas de Simeón y la profetiza Ana, así tenemos un pueblo que alberga su esperanza en un joven Sacerdote que ofrenda el día de hoy al mismo Cristo en el altar como lo hicieron José  y María al presentar a su hijo Jesús. Pero también Rafael es una ofrenda en sí mismo y es la Iglesia que lo ofrece al mundo. Así como al niño Jesús lo acompañó la humildad de una tórtola como ofrenda de los pobres José y María, así el pueblo sencillo de la Candelaria acompaña a Rafael desde su pobreza pero con generosidad de espíritu.

La luz de las naciones que es Jesucristo que se encendió desde su nacimiento y que contempló Simeón, todavía a 2000 años sigue sin apagarse. Esa luz se difumina de muchas maneras en su Iglesia, pero de manera privilegiada esa luz se perpetúa en el ministerio sacerdotal y quiera Dios que en medio de tantas oscuridades, nosotros pastores logremos iluminar con nuestras vidas y no lleguemos a ser túnel de oscuridad. Jesucristo ya desde su presentación en el templo significó aquella ofrenda del primogénito de Dios que cargaba con el pecado y oscuridades del mundo.  Desde allí es donde nació el sacerdocio cristiano: Jesús es el mediador entre Dios y la humanidad y por eso es pontífice, puente entre Dios y los hombres. Es así también como nace el sacerdocio común de todos uds y el sacerdocio ministerial del Padre Paredes.
©elobservadorenlinea

Todos tenemos luces, pero nuestra luz no es propia, nos viene del mismo Cristo. Efecto de la luz de la redención es la luz del sacerdote ministerial, por tanto somos presbíteros gracias a Él, Cristo se hace presente en Paredes, y él actúa en la persona de Cristo (in persona Christi) y desde luego, ya eso es una luz, por algo dijo Jesús a sus discípulos “Uds son sal de la tierra y luz del mundo”. Pero como nuestra luz no es propia es por ello que debemos estar siempre cerca de la luz para que la energía y el calor avive nuestro cirio personal que se llama discipulado. Acercarnos a la luz no es fácil, esto nos lleva a dejarnos abrazar por su fuego, que implica purificación y en el transcurrir de los años son muchas las purificaciones que nos acercan a Cristo en las que se acrisolan nuestras motivaciones vocacionales. Las motivaciones del ministerio van siendo purificadas de tal manera en la que vamos pasando de un Cristo ideal, propio del tiempo de la formación del seminario a un Cristo real propio del transcurrir de los años en el ministerio. El camino no es fácil pero es consolador estar siempre abierto a su comprensión. Sin embargo la comunidad eclesial nos ayudará en mucho a comprender este misterio de entrega, en este sentido, no nos ordenamos para ser aislados en la fe, crecemos en la llama de la fe junto al pueblo, a la gente, a la comunidad. No somos discípulos de Cristo fuera de ellos sino junto a ellos. El sacerdote no es un supercristiano, sino que es un cristiano junto a ellos a quienes sirve como su primer servidor.

Ser sacerdotes en estos tiempos es desafiante como desafiante ha sido en todos los tiempos. El sacerdocio cristiano no deja de ser un signo de contradicción pues se trata de ser discípulo de Cristo en un modo específico, como es el participar en el sacerdocio ministerial de Jesús. La condición profética de este ministerio nos lleva estar atentos a las grandes demandas de un mundo que nos reclama más autenticidad cada día. Resulta sorprendente ver las voces de aprobación de la gente cuando ven al Papa Francisco reclamar tantas cosas a nosotros los sacerdotes en todos sus grados, es como si dijesen “al cura no los queremos así, sino como les reclama el Papa Francisco”. En consecuencia, lo que se quiere de cada sacerdote más allá de tantas formas culturales estereotipadas es de ser de modo auténtico un discípulo de Cristo.
©Seminario de Valencia
Un discípulo de Cristo es aquel que experimenta la vocación como una llamada de Salvación, y no somos llamado por méritos personales, talentos, inteligencia, notoriedad social o familiar, sino que somos llamados por pura misericordias divina, por tanto, en nuestro ministerio vivimos el servicio de la misericordia, y a este servicio se unen todos los talentos que un sacerdote puede tener. El sacerdocio ministerial es el servicio de la misericordia. En este sentido la virtud principal que nos debe arropar es la humildad. Es un desafío muy fuerte esta virtud cuando existe mucho carrerismo como proyección del mismo ambiente competitivo secular. Hace 10 años era impensable que se tocase el tema del carrerismo, salvo en ambientes académicos de estudios del tema de la vida sacerdotal. Ahora es tema de predicación de un Papa cuando se dirige a los ministros ordenados. La fuerza de lo que es la misericordia nos lleva a postrarnos primero ante los que sufren, los enfermos, los pobres y demás; más aún antes debiéramos postrarnos en oración delante de quien tiene tanta compasión de nosotros, Jesús, y no postrarnos ante una ambición de comodidad personal, ante el prestigio o la búsqueda de notoriedad social e institucional o de aspiración de cargos.

Querido Rafael no existe ningún tipo de espiritualidad católica sacerdotal como el encontrarse con el evangelio de nuestro Señor Jesucristo. El sacerdote diocesano polifacético en el ministerio lleva el desafío de la imagen del buen pastor universal, aquel que es con todos y por todos. A tientas se vive si se busca la espiritualidad del gentivo: es decir, un sacerdote que vive la espiritualidad “de” tal camino, el “del” otro, el “de” los últimos tiempos etc., el que tenga la palabra “de”, marcadas muchas veces por la auotorreferencialidad en un autor, santo, fundador, etc pero no en el evangelio de nuestro Señor Jesucristo. Cuando el sacerdote se desnuda de tantos falsos yo, incluso los  falsos yo construidos por la apariencia clerical, por muy buena que haya sido, se adelanta más en la identificación con Jesucristo, a fin de cuenta Él seguirá siendo el único maestro de nuestra vida ministerial. Si Él es el absoluto, todo lo demás se hace relativo como para ser feliz. Cuando el sacerdote se identifica como discípulo de Cristo sabe vivir en cualquier parte del mundo con una claridad de vida que resulta atractiva sin ser tan adornada.

©El Observador en Linea

Querido Rafael, entre nosotros existe el riesgo de un clericalismo, tan centrados más en nuestra imagen o en la concentración de poder que terminamos creyendo que somos el ombligo del mundo aun de modo inconsciente. Creemos que el mundo tiene que ser muy religioso donde llegamos, nos volvemos tan cómodos que vivimos como si el mundo ya fuese cristiano y lo que hacemos es demandarle al pueblo atenciones hacia nosotros, queremos vivir nuestra realidad como si fuese un pueblo pequeño de dos calles, la de la entrada y la de la salida y donde el cura tiene la última palabra y nos olvidamos que somos permanente misioneros donde nos encontramos. Nos olvidamos también que en el mundo el Espíritu está soplando por encima de nosotros, y sin darnos cuenta, descubrimos personas que sin haber estudiado filosofía escolástica y teología tiene un modo espiritual de responder al mundo sintiendo al mismo Cristo dentro de sí que pastorea sus vidas, es el mundo de la periferias existenciales del momento donde Dios sigue hablando por caminos que solo Él conoce. Somos por tanto discípulos entre discípulos, pero parafraseando a San Agustín diría: con Uds discípulo y para Uds pastor. Ser discípulo y ser pastor al mismo tiempo es ser en el sentido evangélico de la palabra “ser fermento en la masa”.

©Seminario de Valencia
A Rafael lo ha adornado en su vida el amor a la misión desde su participación en Infancia Msionera, pero recuerdo lo que ha dicho el Papa: más que hacer programa de misiones en estos tiempos es vivir en estado de misionalidad y un sacerdote debe vivir en ese estado de misionalidad si hace de su estilo de vida una entrega generosa diaria: en su Eucaristía, en el sacramento de la confesión y en la atención al necesitado. La misionalidad presbiteral más que presentar una forma de ser clerical es mostrar al mundo permanentemente la entrega sacerdotal así como Cristo hizo su misión al entregarse hasta el extremo.

Hoy día de la Candelaria, día de la primera comunidad eclesial de Rafael, los candelareños pedimos con la misma esperanza del anciano Simeón y de la profetiza Ana que el ministerio del Padre Rafael sea una luz misionera de la Iglesia carabobeña. Una nueva forma de ser sacerdotes nos reclama los desafíos del país, el peldaño vocacional ya nos es llegar a ser sacerdotes sino que los sacerdotes lleguen a ser discípulos de Cristo."
Pbr. Alberto Márquez
albertoarqui@hotmail.com


Señor, te creo.

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