lunes, 10 de marzo de 2014

¿Hasta dónde llegaremos?

 ©Gran Valencia
No puedo dejar de mostrarles la situación por la cual muchos venezolanos pasamos. Es algo contradictorio. Mientras una parte de la población está encerrada en sus casas, con dificultades para moverse dentro de la ciudad, en otros lugares la vida continúa sin ningún gran inconveniente, solo realizando las colas a las cuales muchos ya se están acostumbrando, para obtener algún producto de la cesta básica.

No he podido realizar diligencias, ni comprar materiales para mis manualidades, ni asistir a la Misa diaria, debido a que estoy encerrada en mi urbanización. Si quiero salir debo hacerlo muy temprano en la mañana con la salida del sol,  antes de que todos se aglomeren por la única salida hacia la autopista y esperar que las actividades laborales comiencen en algún lugar seguro, ¿cuál? ninguno.  Marchas, manifestaciones, trancas imposibilitan la circulación vehicular en la zona Norte de la ciudad, donde vivo. Me dicen que en otras partes de la ciudad no es así.

La escasez comienza a notarse de manera alarmante, no había visitado un supermercado desde hace semanas y el domingo pude hacerlo. Estaba en la búsqueda de arroz y pasta, ya no me quedaba mucho en casa. La Divina Providencia hizo posible que el único mercado al que pude llegar, había sido surtido con arroz y pasta, ¿que extraño? había muy pocas personas.

 ©mariauxivi.blogspot.com

Supongo que como la escasez ya comienza a notarse de una forma alarmante en la urbanización, las personas de otros lugares no se acercan a adquirir los alimentos que necesitan pues perderían el viaje. Quedé asombrada de ver las condiciones en que se encontraba este mercado, estantes vacíos, pero no uno, eran varios. Los productos refrigerados totalmente ausentes de los anaqueles. Me asusto de pensar ¿ a dónde nos llevará todo esto?

Quiero aclararles que el desabastecimiento no solo es porque no hay productos sino también que las trancas en la misma zona impiden que lleguen a abastecerlo, aunque me hacía la pregunta ¿cómo llegó leche, pasta y arroz si supuestamente las trancas impedían el abastecimiento del supermercado?

Comienzo a ver ahora los altos precios en los alimentos que compramos en los mercados populares, en las calles. Hasta ahora podemos sacar nuestro dinero del banco y tener un efectivo para poder comprar en estos mercados que llegan a nuestras urbanizaciones, pero me preguntaba, el día en que el acceso al cajero sea difícil o este no haya sido repuesto de dinero, cómo podremos comprarle a estas personas, que pareciera comienzan a especular con los precios.
La economía de guerra comienza a aparecer,  veremos entonces el mercado negro de productos y así nos vamos pareciendo cada día más y más a Cuba.

 ©mariauxivi.blogspot.com
Mientras tanto espero por la reapertura de las actividades universitarias, estoy aquí esperando que mi hijo se pueda graduar, obtener un título que le abriría las puertas en otro país y lograr así reunir a la familia y continuar.

Muchos quieren salir del país, supongo que realizando trámites legales para conseguir documentos necesarios hay muchas personas y los consulados y notarias deben estar colapsados de tantos usuarios. Espero poder ver el fin de esta situación, no se si estaré presente en el país para verlo, confío en Dios tenga un plan para la familia y todos podamos estar juntos donde Él lo tenga dispuesto. 

"Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza; nuestra ayuda en momentos de angustia.
Por eso no tendremos miedo, aunque se deshaga la tierra, aunque se hundan los montes en el fondo del mar, aunque ruja el mar y se agiten sus olas, aunque tiemblen los montes a causa de su furia" Salmo 46


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