martes, 15 de marzo de 2011

Los tequeños


Tomada de la web
Leyendo la entrada de hoy del Padre Javier, siento que debo escribir sobre  lo sucedido durante mi viaje. No nombraré las ciudades, los que me conocen sabran identificarlas.

Llegando a la primera parada, fui llamada aparte por mi nombre y apellido por el personal de seguridad del lugar. Suponía que, como tenía previsto,una de mis maletas debia ser abierta en mi presencia y requisada. Acompañé a la persona hasta el lugar requerido y muy pacientemente abrí la maleta explicandole el contenido. Sabrán ustedes que nuestros queridos "tequeños venezolanos" a traves de un scanner se ven como dediles de droga, y que nuestro "queso llanero semiduro" se ve como una panela de no se que droga, pues bien, siempre corro con el riesgo de ser llamada por el contenido de mis maletas y esta vez no me salvé.

El funcionario con mucha cortesia me hablaba y yo respondía, hasta le conté anecdotas por el mismo motivo en otros viajes. Terminada la revisión me ofreció explicaciones de por qué lo hacían. Yo muy naturalmente le comenté que "DEBIAMOS DARLE GRACIAS A DIOS PORQUE  NUNCA HABIA OCURRIDO UN PROBLEMA GRAVE EN ESE LUGAR."
El señor se detuvo, me miró y me dijo: "Tiene usted razón, señora, debemos darle gracias a Dios."

Enseguida note que la presencia de Dios en nuestra conversacion no era algo común, para él. Le pedí me acompañara hasta la sala de espera pues habia perdido al grupo con el que viajaba y debia tomar una conexion. Así lo hizo, nos despedimos, y yo con mi condición de madre le di la bendición la cual agradeció.
Tequegnos venezolanos

Al llegar a mi destino la situacion fue diferente, fui invitada a llevarme equipaje que no era de mi propiedad, al indicarle que eso iba contra mis principios y que era una persona católica, que no aceptaria tal proposición, y al no aceptar la ayuda que me proponian les dije; " No gracias, yo puedo hacerlo sola, gracias a Dios." Estas personas me contestaron: NO META A DIOS EN SUS DEUDAS. Sali del lugar lo mas pronto posible. Si era una trampa para atrapar ladrones, pues perdieron el tiempo conmigo. Fue desagradable, pero "quien a Dios tiene, nada le falta"

Por último la sorpresa al abrir las maletas en casa, la maleta de requisión, habia sido abierta nuevamente, como prevision siempre le coloco estos candados que pueden abrir la seguridad de los aeropuertos. Pues los tequeños habian sido abiertos del todo, una de las latas de Pirulin ( barquillas rellenas de chocolate), destapada (con todo el contenido completo) y el queso llanero partido por la mitad para revisar su contenido interior.


Despues de toda esta odisea para cumplir los deseos de mi familia y que con tanto cariño les traemos desde Venezuela, no me queda mas que decirles que si Dios esta presente en todos y cada uno de nuestros actos y no perdemos oportunidad de llevar su mensaje y su Palabra a aquellos que estan alejados o que lo tienen en un rinconcito olvidado, mientras tu lo lleves contigo a donde quieras que vayas; tu serenidad, fortaleza y principios te permitiran hacer lo que tienes que hacer para llevar un mensaje de paz, solidaridad, generosidad, tolerancia y amor donde quieras que vayas.

Disculpen la falta del tilde, pero no escribo en mi computadora.

3 comentarios:

Adriana Fonseca dijo...

Que lindo Mazu! Siempre que uno pone a Dios por delante todo sale bien...Y el escucha su nombre, aunque no sea en el momento, termina agradecido.

Luz dijo...

Gracias por compartir el mensaje que esa en toda esta odisea y que resumes al final, Dios en nosotros, quien contra mi, y no es pensar en que nos van a atacar o maldecir, sino que las circunstancias que parecen adversas, pueden ser trastocadas en otra con una palabra, con la firmeza de la fe y la confianza infinita en Dios.

Angelo dijo...

Saber sobrenaturalizar las cosas y encontrar a Dios en todo lugar es caminar en la senda certera.
Ni idea de esos Tequeños. Un abrazo

En el día del Educador

©mariauxivi.blogspot.com Me asomo por esta ventana al mundo, luego de  muchos meses de ausencia. Espero hacerlo más asiduamente y no de...